AP Malasaña: Pregón Carnaval

Este año, con la que está cayendo, no tengo cuerpo de Carnaval, por más que digan que la carne es sustento del cuerpo y que esta fiesta es precisamente eso: celebración del cuerpo y del hecho de que aún estamos vivos y coleando, como la bicha del Nuevo Año chino, de la que humanitariamente el telediario nos advierte, mejor no poner demasiadas esperanzas, pues es peligrosa y mendaz, justamente como el mismo telediario.

Parece que todas estas coincidencias incitan:

  1. A mudar de piel, dentro de esta época de renovación que es el Carnaval, viejo recuerdo del eterno retorno de los ciclos agrarios y ahora irresistible tentación de los hijos del progreso y el agobio bajo esta nube de impudicia y smog (recuerdo de Allen Ginsberg: hay que seguir “levantando la mierda a puñados”).

  1. A llamar urgentemente a una Unidad Móvil de Desprogramación de Zorras Mutantes 15M para que nos hagan una limpieza de cabo a rabo de virus inoculados a través de teletipos venenosos, logotipos y estereotipos rezongantes y, en general, de nuestro mal humor.
  1. A zamparnos, después, la carne de la bicha, como si se tratara de un rito chamánico, pero más que de iniciación como acto de simple justicia (¡que ya está bien de tanto sobre y tanta gente tirada en la calle!), para recordarle, justamente, que al igual que hay finales también hay principios (y no se trata, ni mucho menos, de la cuadratura del círculo, como nos quieren hacer creer, sino de todo lo contrario).

Y una vez nuevamente disfrazados, sanamente desprogramados y bien alimentados, quizás abandonar la tentación egoiconarcisista de tener un cuerpo de gimnasio y, al fin, ser/sentir el cuerpo colectivo que es el Carnaval, que se ríe del miedo y hace del miedo una causa común para la risa al saber que este cuerpo es innumerable, infinito biológicamente en la suma infinita de vidas y cuerpos a través de generaciones que desean, susurran cariñosamente o nos hacen repetir, una vez más, en un grito primordial (¡Eloé!), como eco de ninfas y sátiros, que, pese a quien pese, ¡aún estamos vivos!

1 comentario

Archivado bajo Asamblea Barrio Malasaña