Asamblea 15M Macarena Sevilla: «Al final», novela sobre el drama de los desahucios

Novela sobre el tema de los desahucios
 
Un compañero de la Asamblea 15M Macarena ha escrito una novela cuyo tema principal es el problema de los desahucio y se la han publicado hace poco con prólogo del escritor Antonio Rodríguez Almodóvar. Fue presentada en la Corrala Utopía de Sevilla el pasado 24 de enero por el autor acompañado del prologuista, un representante de la Asociación en Defensa de los Derechos Humanos y una vecina de la Corrala Utopía.
Adjuntamos la referencia editorial  por si os parece bien difundirla.
 Gracias.

«Al final», de Wenceslao Moreno
Paquita sobrevive con su familia en un corral de vecinos en el centro de Sevilla hasta
que, ya mayor, la desahucian mediante un engaño, lo que indigna a José, un simple
empleado de banca que nunca se había metido en política. Este hecho le hace
replantearse muchas cuestiones. De su mano vamos recorriendo lugares de la ciudad
en los que se buscan soluciones alternativas a esta sociedad insolidaria y materialista
(El Pumarejo, Corrala La Utopía…) y conociendo planteamientos desconocidos e
impensables para él anteriormente. Es una novela que parece una crónica. O una
crónica que parece una novela. En ella se van mezclando situaciones y personajes
con las calles y plazas de la ciudad de Sevilla, dibujando un cuadro de costumbres en
el que se reflejan tristezas y alegrías, problemas y esperanzas, ilusiones y desengaños
que pueden ser comunes a cualquiera de nosotros, pero que devienen únicos en su
contexto. No es la Sevilla turística, colorista y jaranera la que aquí se refleja, sino la
Sevilla popular y trabajadora, la Sevilla real que pasa desapercibida a los ojos de
todos sus visitantes y también a los de un sector importante de su población.

Capítulo 20

Paquita permanecía sola en su casa, preocupada por su hijo, por lo que pudiera
pasar. Y no tenía a nadie con quién hablar, ya no quedaban vecinos en el edificio.
Todos se habían marchado, mejor dicho, a todos los habían echado. Don Gerardo,
el dueño, había conseguido que abandonasen sus viviendas a base mantener el
inmueble en unas condiciones deplorables – con cortes continuos de agua y de luz
y sin efectuar los arreglos más perentorios, lo que originó techos con abundantes
goteras y paredes de dudosa estabilidad – por una parte y, por otra, ofreciendo
una miserable gratificación, que no llegaba ni para pagar el alquiler de un año en la
vivienda más humilde. Pero casi todos los vecinos podían pagar un alquiler en otro
lugar y prefirieron marcharse a seguir viviendo en esas lamentables condiciones.
Casi todos, porque Paquita no podía pagar apenas la mensualidad que le cobraban
por esta vivienda y, mucho menos, hacer frente a una mudanza y a otro alquiler más
elevado…

Capítulo 42

José cruzó la calle hasta el edificio de los juzgados. El inicio de la manifestación
se había convocado en el Parque de María Luisa a las ocho de la tarde y faltaban
sólo diez minutos para la hora prevista. Se veía movimiento de gente yendo hacia
allí. “Es posible que no sea un fracaso total, a lo mejor acudimos unos cientos de
personas”, pensó. Continuó caminando junto al pequeño parque que hay frente al
Rectorado, antigua Fábrica de Tabacos, y cada vez se podía apreciar mayor cantidad
de afluencia, hombres, mujeres y niños, algunos incluso muy pequeños, conducidos
en un carrito por sus padres, que acudían a la llamada anónima. Cuando llegó a la

verja del parque, aledaña al edificio que circunda la Plaza de España, una enorme
multitud ocupaba todo el espacio peatonal y sus alrededores, desde el Bar Citroen
hasta más allá de la entrada a la Plaza de América. Y varias personas, jóvenes la
mayoría, ofrecían a los participantes pancartas pequeñas y rudimentarias que habían
elaborado entre los mismos organizadores. José cogió la primera que le ofrecieron, en
la que se podía leer:

NACIONALIZAR CAJAS Y BANCOS

La Banca al banquillo

Precisamente a él, que era empleado de banca. Pero bueno, alguien tenía que
llevarla. Y con ese lema se incorporó a la manifestación…

Capítulo 52

Manuel llegó al punto de información indeciso, temeroso, se sentía culpable. Tanto
y tanto habían repetido los medios de comunicación que los culpables de la crisis
éramos nosotros, por vivir por encima de nuestras posibilidades, que mucha gente
había llegado a creérselo. Pero no era cierto, ni siquiera era posible, nadie puede
vivir por encima de sus posibilidades, en todo caso, podrá vivir en la medida que le
permiten sus posibilidades, pero nunca por encima. Sí, es cierto que la gente pedía
créditos para vivir mejor, comprarse una vivienda, un coche, irse de vacaciones,…Pero
si el banco, que era el que entendía de economía, se los daba, él sabría por qué.
Los que pedían créditos no eran sesudos economistas ni expertos en finanzas, eran
albañiles, pintores, electricistas, dependientes, cajeras,… asalariados en suma, que
carecían de conocimientos sobre economía…

Capítulo 58

Y allí, en esa bancada invisible, se hallaban ubicadas algunas vecinas de La Corrala
Utopía que habían asistido porque ese día, en ese mismo pleno del Ayuntamiento,
iban a tratar de su problema, uno de los partidos de la oposición había presentado
una moción solicitando que se restituyese el suministro de luz y agua a esas pobres
familias, perseguidas no sólo por la desgracia, sino también por la institución que
supuestamente debía representarlas, defendiendo su derecho a una vivienda digna
con las necesidades mínimas de energía eléctrica y de agua. Todas portaban un
folio en la mano, era una copia del impreso que les habían exigido firmar para poder
acceder al pleno y en el cual se enumeraban las normas establecidas para los
asistentes, entre ellas, que no podían intervenir, hablar, protestar ni exhibir ningún tipo
de pancarta, pasquín o similar so pena de ser expulsados de inmediato de la sala. La
mujer que llevaba la pancarta de La Corrala bien doblada en el interior de su bolso, se
aferraba a él y lo apretaba contra su vientre, como queriendo ocultarla aún más…

El autor es, en realidad, Carlos M. Martín, miembro de la
Asamblea 15M Macarena y director del grupo de teatro El Gallo Rojo, que ha
decidido escribir esta novela para difundir literariamente el problema de los
desahucios y con la intención de que sirva como documento escrito para los
años venideros, como buena novela realista que es.

1 Comment

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One Response to Asamblea 15M Macarena Sevilla: «Al final», novela sobre el drama de los desahucios

  1. ramon

    Ola soy ramon soy de san jose de la rinconada quiero consultarles que la financiera credifimo me a propuesto darme la dacion en pago total con sus condiciones los dos primeros años a 100 euros y los tres siguientes a 365 euros quisiera que me asesoren que si me puedo negar a pagar los tres ultimos años que pasaria ya que mi situacion es precaria

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